La Virgen Maria y San Juan

La casa de la Virgen María

La información que recibimos en el colegio nos mostraba los hechos religiosos como algo muy lejano y en otra tierra u otra dimensión. Así, que llegar a la casa donde se supone que vivió y murió la Virgen María nos produjo un impacto muy especial al presentarnos, como diría nuestra nieta “en real”, unas realidades hasta el momento sino inexistentes, muy difíciles de ubicar geográficamente.

La Biblia dice que Jesús en la cruz le pidió a Juan su discípulo que cuidara a la Virgen María cuando le dijo: “aquí esta tu madre” y se cree que a partir de ese momento, él junto con la virgen huyeron de la persecución en Jerusalén hacia Asia Menor llegando a Efeso.

Dos sacerdotes, siguiendo las visiones de una monja alemana, santificada por Juan Pablo II en el 2004, creyeron haber encontrado la pequeña casa que desde 1896 es un monumento para los cristianos.

Los hechos que se considera confirman que fue la casa de María son: la tumba del apóstol Juan que se encuentra en Efeso en su Basílica, y, la realización en el 431 del tercer concilio ecuménico presidido por el patriarca Mennon, en el cual estuvieron todos los asistentes de acuerdo en que María era la madre de Dios, que vivió en Efeso y que en la casa donde se supone que pasó sus últimos días se construiría esta capilla.

Hoy en día, es una pequeña capilla bizantina construida sobre los vestigios de la vivienda donde todos los 15 de agosto, se conmemora la fiesta de la Asunción de María. Al pasar la puerta hay un primer cuarto con dos reclinatorios y luego en el segundo espacio un poco más grande, un cuadro muy hermoso con la imagen de la Virgen y el pasillo justo para una fila de personas circular. En su entorno se ha habilitado una zona verde muy natural y en una pared las personas dejan escritos en papel, tela o plástico blanco sus diferentes ruegos y mensajes. Allí, dejamos también el nuestro.

 

La Basilica de San Juan

​El apóstol Juan y la Virgen vivieron en Éfeso entre los años 38 y 47. Juan fue luego desterrado a la isla de Patmos durante 8 años, y cuando regresó se fue a vivir a la colina donde continuó escribiendo el Nuevo Testamento y donde los justinianos construyeron para él primero una pequeña iglesia que fue sustituida por una gran basílica por orden del emperador Justiniano quien decidió en el año 548 honrar al apóstol.

El apóstol Juan es conocido también como Juan el evangelista, y en la visita que realizamos pudimos ver la que se supone que es su tumba.

​De la basílica se aprecian ruinas, y en algunas zonas se puede imaginar lo imponente que era el conjunto rodeado de murallas.

 

2 comentarios:

  1. Que lindo!!!!!!! ni sabia que existia ese lugar… Me encantan que pongan videos!!!!!

  2. Interesante conocer la realidad de los hechos, que a veces se pierde uno en la historia contada por otros medios… muy buenas fotos y redaccion. Gracias

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *