Mina de Obsidiana

Frecuentemente en la vida nos sorprendemos de las “coincidencias”. Miren esta: mi hermana querida vive en Quito. En una de nuestras tantas habladas sobre los sitios a visitar, nos comentó de una mina de piedras negras que quedaba en un hermoso sitio, pero, que no sabía donde era, que si averiguábamos y decidíamos ir ella nos acompañaría. Al día siguiente le pedimos que nos llevara a un camping a las afueras, donde se estaba quedando desde hacía unas semanas nuestro amigo francés que habíamos conocido en Santa Marta, Colombia. Conversando con él, le comentamos de la mina y él dice: “vamos a preguntarle al dueño del camping a ver si conoce o sabe donde queda”. Regresa con Lucho, un personaje particular, quien nos dice: “claro que sí, esa mina pertenece a mi familia, si quieren vamos mañana”. Paseo armado!

A las 8 am estábamos saliendo dos carros hacia el sitio con mi hermana, mi sobrino, el francés, un alemán que también estaba en el camping, la mamá de Lucho, su nieta, Lucho, Carlos y yo. Iniciamos un recorrido por una trocha en subida donde el 4×4 de los vehículos era obligado, durante 2 horas, hasta la falda de una montaña donde encontramos varios grupos de colonos que según una ley y la generosidad de la abuela dueña de las tierras se les permite realizar actividades de los 3.500 mts de altitud para arriba, que les ayudan a vivir, así que allí tienen algunas vacas y ovejas y siembran lo poco que logra darse a estas alturas.

Dejamos los carros allí y empezamos la caminata hacia nuestra mina de Obsidiana con la emoción de encontrar el vidrio natural, volcánico, de color negro o verde muy oscuro, y estructura vítrea, constituida principalmente por sílice, que se produce en la última fase de la erupción volcánica.

Se sabe que esta roca volcánica que se formó por el enfriamiento rápido de la lava, era utilizada para hacer lanzas, flechas y objetos por los indígenas de América Central y del Sur. Hoy en día, se le ha dado un puesto en la famosa serie Juego de Tronos, donde es el mineral vidrio dragón.

Caminamos una hora y media, por un trillo que muchas veces desaparecía y rodeados de matas bajas de paja que se utilizan para hacer artesanías. Las enormes montañas rodeaban aquel valle interminable en un trayecto difícil de caminar entre paja filuda, plantas espinosas, mucho barro y agua, piedras resbalosas cuando pasamos el río, donde Lucho fue nuestro salvador para no terminar en caída libre y seguimos nuestro sendero hasta que aparece la monstruosa montaña que debíamos casi escalar para llegar a nuestro tesoro.

Cuando logramos llegar arriba después de subir con muchas paradas por la dificultad del terreno y los estragos de la altura, empezamos a ver primero pedacitos pequeños y luego más grandes con variedades en el color y efectos en su superficie. Por lo general, la gran mayoría eran de color negro o grisáceo, pero también las encontramos con la superficie dorada, con rayitos de colores, con puntos blancos redondeados como soltando una lágrima y mostrando sus asignados poderes en la profunda curación del alma.

Las pequeñas negras, que nosotros recogimos, las hemos puesto en un espacio que hay en la puerta de entrada a Petra, confiados en que es una piedra que da apoyo, que actúa como protectora, como escudo de las energías negativas del entorno y dispersa los pensamientos poco amorosos. Nunca se sabe y por si o por no, ahí no hacen ningún estorbo y si pueden dar beneficio.

Y como la Cristaloterapia ha sido considerada por muchas culturas a lo largo de la historia como objetos curativos, aquí les incluimos, para los interesados, lo que encontramos de la obsidiana:

“Obsidiana negra. Es una piedra muy poderosa y muy creativa. Su uso aumenta el autocontrol y obliga a afrontar el auténtico yo. Es muy protectora, repele la negatividad y dispersa los pensamientos poco amorosos.

En la sanación, si se coloca en el ombligo, asienta la energía espiritual en el cuerpo y, sobre el tercer ojo deshace barreras mentales.

  • Obsidiana dorada. Muy eficaz como bola de cristal. Psicológicamente elimina cualquier sensación de futilidad o conflicto del ego. A nivel de sanación equilibra los campos de energía.
  • Obsidiana caoba. Tiene una energía más delicada que la negra. Da fortaleza y vitalidad en momentos de necesidad y elimina bloqueos energéticos.
  • Obsidiana arco iris. Es una obsidiana muy delicada pero muy protectora. Absorbe la energía negativa del aura y elimina el estrés corporal.”

Un comentario:

  1. Hola! Gran relato! Cuéntame por donde entras a la mina? Es Mullumica cierto?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *